jueves, 28 de enero de 2010

18149 AM

Poco antes de mí,
despúés de la ausencia, existió la angustia.
Poco antes del tiempo,
de tu necedad, del yodo.
Poco antes que u necedad fuera tu ausencia.
Poco antes de la angustia.
Antes, mucho antes
-junio, tal vez-,
después de siglos y siglos y antes de la ausencia.
Tú, siempre tú.
Siempre esta pena y estas dicotomías.